Pídanos una Oración

 

Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra y al que llama, se le abre.

¿Sirven de algo nuestras oraciones? Jesús contestó esta pregunta con una parábola.  Afirmó que si aún un juez malvado finalmente trata con justicia a una viuda que persevera, ¿cuánto más el justo y amoroso Padre hará justicia a los que continuamente claman a él de día y de noche? Jesús nos enseña que Dios no decepcionará a ninguno de sus elegidos. Lo que Dios demanda es que su pueblo persevere en pedirle con sinceridad.